22 de septiembre de 2007

Puno y la minera San Rafael

“Ninguna otra actividad, sea ésta la agricultura, ganadería, acuicultura, comercio y otras, aporta a Puno tal cantidad de dinero como la minería”, concluye el geólogo Roger Cabos, en su articulo “Potencial Minero del Región Puno”, publicado en la revista Minero Perú (Enero 2007). A pesar de que omite el sector turismo, otro de los mayores tributantes al fisco en nuestra región, el autor no deja de tener razón. Pero la otra cara es que, tanto en Puno como en el Perú, no existe una política sostenible de desarrollo. Es decir un proyecto nacional y regional que de manera conjunta desarrolle lo económico, lo ambiental y lo social.

Pero veamos algunos datos que podrían explicar la minería en Puno y los frecuentes problemas sociales. La región Puno es el mayor productor de estaño en el país y el tercero a nivel mundial; según la revista más importante de este sector, se estima que el mineral se podrá explotar por un periodo de 15 años en nuestra región. Para tener una idea de la explotación minera, la Compañía Minsur ubicada en Antauta (Melgar), en el 2005 produjo 42.145 TMF, que expresado en cifras económicas hacen un total de 265 millones de dólares.

Sin embargo, el distrito de Antauta, lejos de ser un ejemplo de desarrollo socioeconómico, es un distrito postergado, excluido y con altísimos problemas de salud y educación. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), le otorga un postrero lugar en cuanto se refiere a Índice de Desarrollo Humano, la calificación de “medio bajo” par ser precisos, es decir, bajo en esperanza de vida al nacer, alto analfabetismo e ingreso familiar per cápita insuficiente.

Esta misma organización, en un informe el 2005, reconoció que en Latinoamérica y en el mundo, sus recursos naturales –esencialmente la minería y el petróleo- antes que de constituir una ventaja son una desventaja, en razón a que los países latinoamericanos somos excelentes en permitir la exportación de la materia prima y adversos a la hora de generar valor agregado.

El otro problema es que a la hora extraer minerales, la oferta laboral generada es escasa –somos un país minero pero con elevadas tasas de desempleo y subempleo- y como para empeorar el problema, los alcaldes elegidos en estas zonas son los más siniestros a la hora de orientar la inversiones, con los fondos trasferidos por el canon minero, prefieren edificar elefantes blancos a construir canales para regadío, que bien podrían mejorar los niveles de pobreza. Antauta es el tercer distrito con mayor transferencia de canon minero en el 2005, después de Macusaní y Juliaca, con un aporte anual que supera los 4 millones de soles; pero el distrito continuar sin contar con servicios básico pero si un lujo estadio.

Es necesario plasmar una política regional de manejo de recursos naturales de manera sostenible, priorizando el desarrollo humano. El gobierno regional y la Universidad Nacional del Altiplano, que también recibe un monto fuerte por concepto de canon minero, deberían plantear un proyecto sostenible al problema.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

esta pagina es exelente

Anónimo dijo...

la mineria contamina

andrea dijo...

Esta opinión es excelente es justo lo que necesitaba para un trabajo de la realidad de puno y la mineria ...